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Saludo de nuestro Consiliario, D. Eulalio Asensio.


Sentido de Semana Santa

Eulalio Asensio López
Consiliario de la Junta de Hermandades de Semana Santa de Daimiel

 

Me piden, como Consiliario de la Junta de Hermandades y Cofradías un artículo para nuestra recién estrenada Web. Con mucho gusto accedo a ello y la verdad es que cuesta escribir en otoño sobre la Semana Santa

Cuando llevamos un mes del inicio de curso. Y todavía no ha llegado la Navidad, ya las Hermandades y Cofradías, piensan en la Semana Santa Y es que esta no se improvisa en Daimiel. Todo se prepara y todo se piensa.

Podría parecer una perogrullada hablar del sentido cristiano de la Semana Santa en el otoño. Pero no cabe duda que, aunque se mantenga el nombre, Semana Santa, para no pocos va perdiendo su sentido originario y propio.

Para muchos es tiempo de vacaciones de primavera. Para otros, esta semana se identifica con las procesiones. Y, a tenor por la participación a los actos litúrgicos en estos días, también son muchos los que la entienden y viven desde su sentido original.

Esta semana es la más importante del año para todo cristiano y para la comunidad cristiana. Es santa, antes de nada, porque ha sido santificada por los acontecimientos que en estos días se conmemoran en la liturgia: la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Ellas son la prueba definitiva del amor de Dios a los hombres, manifestado en la entrega total. Cristo nos redime así del pecado y de la muerte, y nos devuelve la vida de comunión con Dios y con los hombres: “muriendo destruyó el pecado y la muerte y resucitando restauró la vida”.

Este misterio de amor se hace actual en la liturgia del Triduo pascual, que va desde la tarde del Jueves Santo al Domingo de Pascua. Para poder entrar de lleno en el misterio del amor misericordioso de Dios, el cristiano debe celebrarla con verdadero espíritu de fe y con recogimiento interior participando plenamente y debidamente preparado. El creyente no puede limitarse a participar en las procesiones.

El Triduo pascual es el corazón de la fe, de la vida cristiana y de la liturgia; pero también de las cofradías y de los desfiles procesionales, que ponen imágenes, silencios y música a los momentos más decisivos de la vida del Nazareno. Las procesiones, si son verdaderas, son la prolongación de lo que en la liturgia se celebra.

En la liturgia tienen su fuente; separadas de ella pierden su sentido, su nervio y su vitalidad, y quedan reducidas, en el mejor de los casos, a mera tradición sin vida o mera evocación sentimental de unos hechos del pasado. Sin la fe cristiana, la Semana Santa no tiene sentido ni espíritu; y sin la liturgia carece de su manantial de vida.

Os animo, a ir cambiando el sentido de la Semana Santa, ya que si sólo se entendiera como algo cultural, separada del misterio, carecería de sentido, pues la Semana Santa es la fiesta en la que recordamos que Jesús dio la vida para que nosotros tuviéramos la VIDA. Por eso, os invito vivir con verdadero espíritu cristiano cada Semana Santa en la liturgia y en todas las procesiones.

 

 
Historia de Nuestra Banda Municipal De Música publicado el jueves, 05 de noviembre de 2009