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Sus Pasos
Imaginería que posee la Cofradía

NIÑO JESÚS.

Desconocemos tanto el autor como la fecha de realización de la talla del Niño Jesús, el dato más antiguo donde se hace referencia al Niño Jesús, son las Ordenanzas de 1766 (cuyo documento original se conserva), donde se comenta que el Niño Jesús visitaba la casa de los hermanos y desfilaba en procesión el día del Corpus Christi.

Actualmente la Cofradía posee otras cuatro imágenes del Niño, las cuales visitan la casa de los hermanos por riguroso turno de antigüedad en la Cofradía, estas imágenes fueron realizadas por D. Faustino Sanz Herranz (1) y por D. Manuel Feria del Río (3), en el año 1967 y finales de los ochenta, respecticamente.

El trono sobre el que desfila el Niño Jesús fué realizado por D. Manuel Feria del Río en el año 1988, siendo estrenado al año siguiente, éste es de madera y está comuesto por ocho bajorrelieves en madera de nogal representando en sus paneles escenas de la infancia de Jesús. En el año 1992, se añadió a los laterales dos paneles con el anagrama de la Cofradía envuelto en una corona de espinas.

La túnica en terciopelo morado y bordada en hilo de oro, es obra de las RR.MM. Carmelitas Descalzas en el año 1984.

En la procesión del Corpus Christi que se celebra en Daimiel, el Niño Jesús desfila en representación de la Cofradía, luciendo túnica blanca, bordada en hilo de oro también por las RR.MM. Carmelitas Descalzas.

CORONACIÓN DE ESPINAS.

En el año 1964, la Cofradía acuerda adquirir el paso de la Coronación de Espinas, dicha labor se encarga al imaginero murciano D. José Lozano Roca, el boceto que entrega a la Cofradía estaba compuesto por cinco tallas: Cristo sentado y de manos atadas, dos soldados romanos colocandole corona de espinas a Jesús, y otros dos romanos burlandose de la escena, éstos últimos finalmente no se adquirieron por falta de dinero.
El trono sobre el que desfilan las imágenes fue montado por el hermano D. Francisco Gabriel Martín-Portugués Alcazar y los apliques que luce son obra de D. Faustino Sanz Herranz.

A continuación exponemos algunos datos más sobre D. José Lozano Roca:
José Lozano Roca continúa la tradición imaginera del gran escultor del barroco murciano Francisco Salzillo, por lo tanto es un digno representante de la escuela tradicional de imaginería escultórica murciana. Después de la guerra, con la gran demanda de imágenes que había que realizar, debido al saqueo, destrucción y quema de valiosísimas tallas en nuestra contienda civil, permitió que muchos artistas y entre ellos Lozano Roca, se dedicaran a tallar imágenes con destino a numerosos templos de Murcia y provincia.
Esto hizo que Lozano Roca se estableciera por su cuenta, en una calle estrecha cerca de la Fábrica de la Pólvora, montando su propio taller. En la mano derecha de la Fábrica, y en el bajo del taller, había una puerta con un cartel con fondo blanco y letra negra que decía: "ESCULTOR", en el primer piso se encontraba la vivienda, con esculturas, cuadros, bustos de barro y otros muchos objetos.
De su matrimonio tuvo dos hijos, Sergio y Pepe, que le ayudaron en el taller.
José Lozano Roca comenzó a trabajar a los trece años de edad, modelando el busto de su novia, más tarde su mujer. Para el artista el proceso de materialización de una escultura era la siguiente: primero, es el dibujo; segundo: se modela en arcilla a escala; tercero: se construye después el molde; y cuarto y último de allí sale el modelo ya definitivo.
En cuanto a las maderas que más ha utilizado, para sus obras son el pino rojo, y el ciprés español del Canadá. En cuanto a los tableros de madera deben estar pegados los unos con los otros y tienen que estar lo bastante secos para evitar las grietas en los cambios de temperaturas.
En cuanto al estilo Lozano Roca, sigue la escuela de Salzillo, de estilo barroco, con un gran sentido de la expresión. En la década de los años cuarenta despliega un gran sentido de la laboriosidad y honestidad artística en su enorme producción imaginera, ya que el patrimonio artístico murciano había sido muy dañado y deteriorado durante la Guerra Civil, perdiéndose valiosísimas obras de Salzillo, Bussi, Roque López y de otros notables artistas.

JESÚS ANTE PILATO.

Antes del año 1936 la Cofradía poseía el paso de "Pilato" obra de D. Francisco de Pablo, posteriormente en el año 1956 y con el objetivo de recuperar todo lo que se tenía se le encarga la realización a D. José Rabasa Pérez. El paso estaría compuesto por cinco imágenes: Cristo maniatado, Pilato, soldado romano, Barrabás y un criado.
Actualmente desfila en el trono de D. Luis Vidal Nicolas, que inicialmente desfiló con la Coronación de Espinas.

En el año 1995, D. Suso Dorrego restauró las imágenes y en 2007 D. Luis Priego Priego modificó el suelo y realizó un nuevo sitial romano.

Nacido en Cuenca en 1962, D. Luis Priego Priego es licenciado en Bellas Artes en la especialidad de Restauración.

Artista y Restaurador; es profesor titular en la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Muebles de Madrid, simultaneando su actividad docente como profesor asociado en la Facultad de Bellas Artes de Madrid en el Departamento de Restauración.

Su currículo en el mundo de la restauración es amplio y muy completo habiendo realizado trabajos en todos sus campos y materiales. Su especialidad es la escultura y pintura.

El Sr. Priego Priego, ha realizado más trabajos en nuestra Cofradía, como la restauración de la pintura de de Juan D'opazo del Estandarte de difuntos, restauración de una imagen del Niño Jesús (de los que visitan la casa de los Hermanos) ambas en el año 2002 y la más importante fue la restauracion de Ntro. Padre Jesús Nazareno a principios de los 90.

JESÚS AYUDADO POR EL CIRINEO.

Conjuto escultórico encargado el 20 de mayo de 1983 por la Cofradía a D. Faustino Sanz Herranz.

El paso está formado por seis imágenes, que representan a Jesús caido cargado con la cruz y a Simon De Cirene ayudandole a llevarla, además aparecen un miembro del Sanedrín que porta la sentencia, un soldado romano, una samaritana y un niño hebreo.

Todas las tallas están realizadas en madera de pino valsain, seca y limpia de nudos con fuertes vetas para revalorizar su materia primigenia. Todas las imágenes están terminadas mediante suaves tonos como anilinas de alcohol, diferenciando túnicas y mantos.

El trono sobre el que desfila luce apliques en madera de nogal, realizados también por Sanz Herranz.

El Viernes Santo del año 1984, realizó su primer desfile procesional.

El paso del "Jesús ayudado por el Cirineo" fue la última gran obra de D. Faustino Sanz Herranz para la Cofradía, anteriormente había realizado los tronos de Jésús, la Virgen y el paso de "Jesús consuela a las mujeres de Jerusalen".

JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALEN.

A principios de los años 70, la Junta Directiva acuerda adquirir el paso "Jesús consuela a las mujeres de Jerusalen", para realizar dicha obra se escoge a D. Faustino Sanz Herranz que en junio de 1972 entrega diversos bocetos a la Cofradía, la Junta no conforme con ninguno de ellos, acuerda que el grupo escultórico a realizar se haga similar a la estación del Via-Crucis, que recrea esta escena en la Parroquia de Santa María la Mayor, enviándole entonces una fotografia al Sr. Sanz Herranz.

Todas las tallas están realizadas en madera de pino Valsain, siendo la madera completamente limpia de nudos y estando tratada a la cera virgen, patinadas con talco y tierra verde.

El trono y el chasis al igual que el de el paso de " Jesús ayudado por el Cirineo", fueron montados por D. Antonio Rivera Sánchez-Camacho.

Los pasos "Coronación de Espinas", "Jesús ante Pilato", "Jesús ayudado por el Cirineo" y "Jesús consuela a las mujeres de Jerusalen", todos desfilan sobre ruedas y son empujados por los hermanos a los que por riguroso turno de antigüedad les corresponde.

Faustino Sanz Herranz, nace en Madrid el 21 de Mayo de 1923, en el seno de una familia humilde. Su inquietud artística comienza muy precozmente. El mismo Faustino Sanz Herranz expresa en una publicación de Castilla la Mancha que su afición por la escultura nació con él: es algo que llega sin darte cuenta, a los 7 años ya dibujaba, moldeaba... después, lógicamente, uno se va perfeccionando. A la edad de 12 años, y durante 2 años se dedica plenamente a dibujar y modelar ininterrumpidamente bajo la dirección de sus maestros D. Manuel Trillo Torija y D. Bernabé de la Calle. Se dedica a la escultura, sobre todo en madera, pero no se olvida de la arcilla, piedra, mármol y el bronce. Sus trabajos abarcan todos los aspectos religiosos, desde la talla al relieve, presentándolos sin policromar, pasando por los retablos en piedra o maderas nobles y las carrozas o tronos; sin olvidar otras facetas como esculturas figurativas, obras conmemorativas o monumentales.

VERÓNICA.

Anteriormente a la Guerra Civil la Verónica ya desfilaba en nuestra procesión, pero quedó totalmente destruida en la contienda nacional.
Para la Semana Santa de 1942 la Cofradia encargó a D. Francisco de Pablo la talla de la Verónica, siendo esta en tamaño natural, policromada y con los brazos articulados, para extenderlos en el momente del encuentro con Ntro. Padre Jesús Nazareno.

En el año 1988 las RR.MM. Mínimas de Daimiel restauraron la imagen, recuperando su policromia original.

No existe información sobre quienes fueron los autores de los antiguos paños, el actual que porta y que se puede observar en la imagen es obra del hermano D. Juan Alcazar Rodríguez-Madridejos.

Hasta el año 1995 la Verónica desfilaba en trono obra de D. Jerónimo Lerga, actualmente el trono con el que sale en procesión es obra de D. Suso Dorrego en el año 1996, realizado en madera de sapelly con ocho sobrerrelieves en madera de nogal representando pasajes de los evangelios, en la peana sobre la que se coloca la imagen aparecen cuatro hornacinas con los evangelistas.

Durante la procesión el trono es portado por dos relevos de dieciseis hermanos cada uno.

NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO.

La imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno, junto con la Virgen de las Cruces Patrona de Daimiel, constituyen las dos imágenes a las que el pueblo le tiene más devoción.

Ntro. Padre Jesús Nazareno es el titular de la Cofradía y se desconoce la fecha de realización así como el autor que lo talló. La imagen es en talla de madera policromada y representa a Jesús caido y cargado con la cruz.

De la imagen original se conserva la cabeza, ya que el resto fue destruida durante la Guerra Civil, en el año 1940 y tras la reorganización de la Cofradia D. Federico Coullaut y Valera, fue el escultor que restauró la imagen de Jesús. Hasta el año 1991, no se vuelve a restaurar la talla de Jesús Nazareno, siendo en esta ocasión D. Luis Priego Priego, Catedrático de restauración en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.

El trono sobre el que desfila la mañana del Viernes Santo constituye una magnifica obra de arte de D. Faustino Sanz Herranz, realizado en maderas finas de la Guinea Española: eleón, agke, samanguila, embero y haya estufada. Está formado por bajorrelieves que representan pasajes de la vida de Jésús tallados todos en madera de nogal sobre macizo y sin piezas postizas, separando cada bajorrelieve se sitúan pilastras decorativas con elementos frutales y hojas en madera de nogal, en las cuatro esquinas del trono aparecen cuatro ángeles en actitud orante junto con los cuatro Evangelistas.

El chasis sobre el que se montó el trono fue obra de D. Jose Baeza Herreros y el montaje corrió a cargo de D. Manuel Negrillo Mejía. El trono estaba listo para desfilar en la Semana Santa del año 1970, pero no lo hizo por la lluvia, y salió ininterrumpidamente hasta 2007 año en el que se volvió a suspender la procesión, también por la lluvia.

D. Federico Coullaut-Valera Mendigutia nació el 25 de abril de 1912, en Madrid. Hijo del escultor Lorenzo Coullaut, con quien se formó artísticamente. Comenzó a trabajar muy joven y a los 19 años, tras el fallecimiento de su padre, se encargó de finalizar el monumento a Los hermanos Álvarez Quintero y el monumento a Cervantes.
Federico Coullaut-Valera ha sido fundamentalmente un escultor de monumentos y retratos, aunque su obra religiosa también es digna de encomio. Damos como ejemplo: Mater Salvatoris, tallada a los 15 años y que presentó a varias Exposiciones; El Monumento al Sagrado Corazón de Jesús (Monte Urgull); y numerosos pasos de Semana Santa.

VIRGEN DEL PRIMER DOLOR.

Según las Ordenanzas de 1766 la Virgen era una de las tres imágenes que poseía la Cofradía, junto con Jesús y el Niño Jesús.

Tras la reorganización de la Cofradía y después de la restauración de Jesús Nazareno, en 1941 se adquiere la imagen de la Virgen obra de D. Jose Rabasa Pérez. En 1989 se restaura la imagen de la Virgen, no resultando ésta satisfactoria, se encarga la actual imagen de la Virgen del Primer Dolor obra de D. Luis Álvarez Duarte en 1990, talla realizada en madera de caoba y el resto en cedro del Canadá.

La actual imagen fue bendecida por nuestro paisano y sacerdote D. JOaquin Moreno-Chocano Simal, durante el Septenario del año 1990.

Hasta el año 1969 la Virgen desfilo en las antiguas andas de Jesús realizadas por D. Jerónimo Lerga.El actual trono de la Virgen es de caresterísticas similares al de Ntro. Padre Jesús Nazareno, también realizado por D. Faustino Sanz Herranz en el año 1976.

Todos los bajorrelieves del trono realizados en madera de nogal, representan pasajes de la vida de la Virgen, a los dos lados de la Virgen se sitúan dos ángeles también en talla y madera de nogal.

La corona que luce la Virgen en la procesión del Viernes Santo es obra de la Casa Sobrinos de Pérez en el año 1991, realizada en plata de ley sobredorada con oro de 18 quilates, siendo diseñada por el hermano D. Francisco Javier Garcia Simal.

Luis Alvarez Duarte nace en Sevilla el 22 de Mayo de 1949. Su formación artísitica fue netamente sevillana en la Escuela de Arte y Oficio y en los talleres de los imagineros sobre todo de Francisco Buiza.
Su vocación artística, extraordinariamente precoz, arranca desde niño, cuando comienza a dibujar las ilustraciones de tebeos, y modela figurillas de Vírgenes Dolorosas en barro cocido, destinadas a procesiones infantiles de la Cruz de Mayo. En cierta ocasión que acompaña a su madre al mercado de la Encarnación, sus ojos "descubren" un taller de imaginería que marcará su futura orientación profesional: el de Francisco Buiza Fernández. Aunque Luis Álvarez Duarte inicia su periplo por la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla, paradójicamente no llega a matricularse y, en consecuencia no cursa de manera oficial, la asignatura de Modelado. Tampoco se vincula a talleres específicos, si bien colabora, circunstancialmente, en los obradores de Francisco Buiza, Antonio Eslava y Rafael Barbero Medina, barriendo virutas, haciendo recados y, sobre todo, observando los secretos de la talla en madera. Su administración por el oficio le induce a formar una colección de cabos de gubia de los maestros imagineros de la generación anterior.

De esta manera, efectúa entre 1980-1984 cinco viajes a Italia, más o menos prolongados, durante los cuales tendrá ocasión de disfrutar de una estancia en la Escuela de Restauración de Florencia y contemplar de cerca las creaciones de los maestros del Renacimiento y el Barroco, especialmente Bernini.
Su tenaz conciencia autodidacta le impide adscribirse a la imitación de artífices concretos, dejando plasmada sus inquietudes individualistas en el trabajo de la arcilla. En este sentido, es de destacar el interés de Álvarez Duarte por reconducir el rumbo de su producción hacia otras facetas creacionales de temática profana, que le han impulsado a embarcarse, en la difícil aventura de la estatuaria fundida en bronce (Retrato de miembros de la Familia Real española), como en el modelado de encantadores grupos de figuras de barro cocido.

La consagración definitiva de Luis Álvarez Duarte vendrá, de nuevo, movida por los hilos del destino. El 26 de febrero de 1973 el incendio de la Capilla de la Hermandad del Cachorro, destruye la Virgen del Patrocinio, atribuida al escultor Cristóbal Ramos. Teniendo de plazo solo mes y medio, el joven se compromete a realizar una Dolorosa que, en teoría, reproduciría las facciones de la primitiva. El escepticismo y la desconfianza cunden entre los componentes de la Mesa de Gobierno de la corporación, ante lo que consideran todo un "atrevimiento" por parte de un novel. Las dudas se despejan en abril del mismo año, cuando la "nueva" Virgen del Patrocinio causa la sorpresa y la admiración de los círculos artísticos y cofradieros hispalenses por su dulzura expresiva su impecable modelado, sus aporcelanadas carnaciones y su esplendente belleza

BORDADOS EN ORO SOBRE TERCIOPELO MORADO

Cabe destacar la gran obra realizada por las RR.MM. Carmelitas Descalzas de Daimiel que confeccionaron para nuestra Cofradía bordados inigualables y de gran valor artistico, como los que luce la túnica de Jesús, túnica del Niño, el manto de la Virgen, banderines, Palio, Estandarte, Senatus y Bandera.
Ademas de este gran trabajo las Carmelitas han velado durante muchos años del patrimonio de la Cofradía, guardandoló con gran cariño en el coro del Convento anexo a la Iglesia de la Paz, hasta los años 80.