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Estación de Penitencia

A.- Sentido de la Estación de Penitencia.- como punto álgido del culto público a Jesús, esta hermandad, cumpliendo lo que señalan sus estatutos en el Capítulo V Artículo 11º, celebra su principal acto de culto anual realizando su Estación de Penitencia en la noche del Miércoles Santo desde 1947, acompañando a su imagen titular con el piadoso fin de rezar solemnemente las 15 estaciones del Vía Crucis. Conmemorando la muerte y resurrección de nuestro Salvador, los hermanos del Consuelo, revestidos con su característico estilo de severidad, silencio y compostura, acompañan al Santísimo Cristo por las calles más céntricas de Daimiel acompañados del olor a incienso y la música de capilla. La austeridad de su indumentaria, íntegramente negra con el cíngulo rojo (clara alusión a su carácter sacramental) y portando en la mano un hachón de cera roja encendido, dan al cortejo el aire melancólico y solemne que caracteriza su Estación de Penitencia. Una vez meditadas las 15 estaciones, sólo queda el regreso al templo parroquial que acogerá, durante un año, a la Sagrada Imagen Titular en la penumbra de su capilla, recibiendo el cariño, las oraciones y las súplicas de sus hermanos, devotos y fieles hasta el siguiente Miércoles Santo.


B.- Composición del Cortejo Procesional.- la Cofradía abre su paso con la Cruz de Guía que, escoltada por dos faroles, sólo es precedida por la Cruz Parroquial. Le siguen dos filas de nazarenos que portando hachas de cera roja conforman el tramo que precede al Senatus, representación de un lábaro romano que hacía alusión al Senado y Pueblo Romano (de ahí que aparezca bordado SPQR, Senatus Populusque Romano). La indumentaria de los hermanos consta de túnica y capillo negro de tela mate en el que irá superpuesta la Cruz de Jerusalén bordada en rojo, cíngulo granate colgando del lado derecho, rosario negro en el costado izquierdo, guantes y calzado negro, portando un hachón grana encendido. Tras el Senatus, aparece el trío de música de capilla y la bandera corporativa de la hermandad escoltada por los Hermanos Mayores. El último tramo del cortejo lo componen los banderines bordados alusivos a las estaciones del Vía Crucis. El acompañamiento litúrgico se limita al incensario que purifica el ambiente, preparándolo para la llegada del Santísimo Cristo. Éste va acompañado de 4 portadores y un encargado de paso. Tras él, la presidencia se compone del sacerdote de la Parroquia que va rezando el Vía Crucis y dos monaguillos.